Tengo miedo del encuentro
con el pasado que vuelve
a enfrentarse con mi vida...
Tengo miedo de las noches
que pobladas de recuerdos
encadenan mi soñar...
Pero el viajero que huye
tarde o temprano detiene su andar...
Y aunque el olvido, que todo destruye,
haya matado mi vieja ilusion,
guardo escondida una esperanza humilde
que es toda la fortuna de mi corazón.
Todo comenzó con una decisión: tengo que largarme a otro lugar.
Aquella ciudad ocre fue antes que ninguna otra. Me enamoré sin remedio. Juntas dábamos interminables paseos. Y nos reíamos, y hablábamos solas, y nos emborrachábamos (bastante). Acabamos mal. Tanto andar, tanto andar, acabe desgastada. Yo, porque ella siguió imperturbable.
Llegué a creer que no habría otra, pero despechada tiré una moneda al aire y allí donde cayó, allí fui a parar. La segunda ciudad también consiguió conquistarme, pero no hizo que olvidara.
Y la tercera… una agonía. No veía la hora de salir de ella y volver.
Pero volver a aquella que está antes incluso que la primera, a la que llevo tatuada en la retina y en el alma. Con Ella me (re)encuentro y desde aquí, una vez más, vuelve a comenzar la historia.
lunes, 5 de noviembre de 2007
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1 comentario:
io tb me estoy reencontrando. he conseguio un bonito local en sevilla y este año aqui me qeo. los dos meses granainos no serán en vano. espero q estes contenta. besobesobeso
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