


"Pero así como un paso lleva inevitablemente a otro, un pensamiento sigue al anterior, y en el caso de que engendre más que uno (digamos dos o tres, equivalentes en todas sus consecuencias), será necesario no sólo seguir al primero hasta su conclusión, sino volver atrás, a la posición inicial para seguir el hilo del segundo hasta su conclusión, y así sucesivamente. De este modo, si intentamos formar una imagen de este proceso en nuestras mentes, comienza a dibujarse una red de caminos (...). Lo que en realidad hacemos cuando caminamos por la ciudad es pensar de tal modo que nuestros pensamientos dibujan un trayecto compuesto ni más ni menos que de los pasos que hemos seguido."
Paul Auster. "la invención de la soledad"
Cada día llego a casa y escribo escrupulosamente los movimientos que he realizado: Si he ido a por el pan, si he ido a tal cajero a sacar dinero, o todos los bares que he visitado una noche, apuntando exactamente las calles por las que he ido y venido. Y sólo con abrir el libro por cualquier página y leer una fecha una serie de calles y lugares, soy capaz de recordar desde la ropa que llevaba, hasta lo que iba imaginando mientras caminaba; e incluso puedo volver a sentir la nostalgia o la euforia o la tristeza o la impaciencia de ese día. Tanta es la importancia que adquieren mis recorridos en mi memoria
Para afianzar todas las sensaciones, vuelvo a recorrerlos dibujando, ya en la soledad del estudio. Trazo sobre el plano de la ciudad la línea que mis pasos, mi mirada, mi físico y mi psíquico han seguido como camino. Al independizar los dibujos del mapa surge de repente un nuevo mapa. Pero esta vez un mapa mental y personal de una ciudad que sólo existió para mí en un momento y en un lugar concretos. En ocasiones los dibujos parecen cosas y en esas ocasiones es cuando recurro a la casualidad y la inventiva para intentar averiguar porque aquel día que tanto deseaba que terminara, ha resultado ser una serpiente que saca la lengua de manera ofensiva.
Y, por último, para asegurarme de que no se van jamás, los recoso con sumo cuidado en el papel. De esa manera doy el paseo hasta tres veces.